ISSN: Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores ARTÍCULOS RESULTADO DE INVESTIGACIÓN


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1 ISSN: Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 11 ARTÍCULOS RESULTADO DE INVESTIGACIÓN Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores agrícolas de la provincia de Ñuble, región del Bío-Bío, Chile 1 MARÍA JULIA FAWAZ YISSI 2 Recibido: Aceptado: Resumen El modelo de desarrollo implementado en Chile en las últimas décadas ha profundizado los procesos de globalización y apertura comercial del país, generando cambios importantes en las estrategias productivas, trabajo y vida cotidiana de los habitantes rurales. Estas transformaciones se experimentan de manera distinta en diferentes territorios y estratos de productores, dado que ellos internalizan las tendencias globales según sus recursos productivos, capacidad de gestión, experiencias de aprendizaje y percepción de oportunidades comerciales. En este trabajo se analizan las estrategias productivas de los pequeños productores agropecuarios de la provincia de Ñuble, Chile, frente a los cambios contextuales. Ellas pueden asumir un carácter más tradicional o de mayor innovación según cómo los códigos modernizadores son interpretados por los productores y de sus posibilidades de incorporarlos en sus sistemas productivos, de reinterpretarlos o transformarlos en estrategias productivas acordes con sus recursos, capacidad de gestión e identidad cultural. Se han utilizado datos censales y estadísticas sectoriales, complementadas con una encuesta a una muestra de pequeños productores de la provincia bajo estudio Palabras clave: nueva ruralidad, desarrollo rural, estrategias productivas. 1 Este artículo es resultado de un proyecto de investigación del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, FONDECYT No /2005, del cual la autora es investigadora responsable. FONDECYT es un programa de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile. 2 Master of Arts, Universidad de Pittsburgh. Socióloga, PontificiaUniversidad Católica de Chile. Lic. en Sociología, Pontif. Univ. Católica de Chile. Profesora asociada, Universidad del Bío-Bío, Dpto. Ciencias Sociales. Dirección: Avda. La Castilla s/n, Chillán. Cuadernos Des. Rural, Bogotá Cuadernos (Colombia), Cuadernos Desarrollo 4 (59): de 11-35, Desarrollo Rural julio-diciembre (59), Rural (59), pp de

2 12 María Julia Fawaz Yissi GLOBALIZATION, PRODUCTIVE REESTRUCTURATIONS AND NEW STRATEGIES OF THE SMALL FARMERS IN THE PROVINCE OF ÑUBLE, REGION OF BIO-BIO, CHILE. Abstract The development model followed in recent decades in Chile have intensified the processes of globalization and trade liberalization. Therefore, the rural sector and the agricultural activities are undergoing profound alterations because of changes in productive strategies, in rural labor, as well as in everyday life. The impacts of these transformations are different according to the characteristics of the territories and farmers, since the latter internalize global tendencies on the basis of their productive resources, management skills, learning experiences and their perception of trade opportunities. In this paper, rural transformations at the local level are studied starting at the productive strategies that small farmers of the province of Ñuble, Chile, undertake to face the new contexts. These strategies may be more traditional or rather innovative, depending upon how the codes of modernity are interpreted by farmers and are incorporated into the small productive systems, or are transformed according with their resources, managerial skills and cultural identity. The analysis is based on census data and other rural statistics, supplemented by a field survey applied to a sample of small farmers. Key words: new rurality, rural development, productive strategies. GLOBALISATION, RESTRUCTURATION PRODUCTIVE ET «NOUVELLES» STRATEGIES DES PETITS PRODUCTEURS AGRICOLES DE LA PROVINCE DE ÑUBLE, REGION DU BIO-BIO, LE CHILI Résummé Le modèle de développement mis en oeuvre dans le Chili dans les dernières décennies a approfondi les processus globalisation et ouverture commerciale du pays, en produisant d importants changements dans les stratégies productives, travail et vie quotidienne des habitants ruraux. Ces transformations sont éprouvées de manière différente dans différents territoires et couches de producteurs, puisqu ils internalizan les tendances globales selon leurs ressources productives, capacité de gestion, expériences d apprentissage et perception d occasions commerciales. Dans ce travail on analyse les stratégies productives des petits producteurs agricoles de la province de Ñuble, le Chili, face aux changements contextuels. Elles peuvent assumer un caractère plus traditionnel ou d une plus grande innovation selon comment les codes modernisateurs sont interprétés par les producteurs et de leurs possibilités de les incorporer dans leurs systèmes productifs, de les reinterpretar ou de les transformer dans des stratégies productives en accord avec leurs ressources, capacité de gestion et identité culturelle. On a utilisé des données censales et statistiques sectorielles, complétées une enquête à un échantillon de petits producteurs de la province sous étude. Mots clef: nouvelle ruralidad, développement rural, stratégies productives.

3 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 13 Introducción El nuevo contexto en el que se desenvuelve el sector rural en Chile, y en particular las actividades silvoagropecuarias, está estrechamente ligado a los procesos de globalización y apertura comercial que caracterizan el desarrollo del país en las últimas décadas. Por otra parte, siguiendo tendencias generales del país, el sector rural ha experimentado un fuerte proceso de modernización, que se expresa en un mejoramiento de las condiciones de vida de la población, una acentuada disminución de la pobreza, un incremento de los niveles educacionales, una transformación del perfil ocupacional del sector rural y un conjunto de reestructuraciones productivas que responden a las nuevas condiciones de mercado, tendientes en gran medida a responder a los nuevos requerimientos que enfrenta el sector. Así, el nuevo modelo de desarrollo implementado en el país y la modernización de la sociedad han incidido significativamente en la transformación de la ruralidad tradicional, dando paso a una realidad muy diferente a la del pasado, incluso a la de hace sólo un par de décadas atrás. En el ámbito productivo, el rol activo que ha asumido el estado en la búsqueda de nuevas oportunidades de negocios y el apoyo otorgado a los agentes productivos para mejorar su competitividad, a través de múltiples instrumentos de fomento, sumado al nuevo rol de orientación, fomento y fortalecimiento productivo asumido por los municipios a nivel local, han contribuido de manera significativa a que un conjunto de productores puedan desplegar estrategias productivas acordes con los nuevos escenarios. La nueva realidad rural se caracteriza por ser más heterogénea, diversa y desigual; se aprecia un aumento de la pluriactividad, de las actividades rurales no agrícolas y de la ocupación femenina; la emergencia de nuevos actores y nuevos parámetros de diferenciación entre estratos de productores; una mayor convergencia con los sectores urbanos, con los que mantiene crecientes procesos de intercambio de bienes, servicios y mano de obra. Estas transformaciones no son homogéneas, sino que se aprecian diferencias entre distintas zonas agroecológicas y territorios, en tanto condicionantes de potencialidades y alternativas productivas, como también entre distintos estratos de producto-

4 14 María Julia Fawaz Yissi res, quienes incorporan las tendencias globales según sus recursos productivos, su capacidad de gestión, sus experiencias de aprendizaje y su particular percepción de las oportunidades comerciales que visualizan. También ha cambiado la vida cotidiana en el campo y la manera de percibir, vivenciar y significar la ruralidad y la modernidad. En este trabajo se analizan las estrategias productivas que los pequeños productores de la provincia de Ñuble, Chile, despliegan frente a los nuevos escenarios y los factores asociados a las diferentes estrategias identificadas. Ellos, apoyados por las políticas de fomento productivo del estado y de los municipios y por los requerimientos de calidad de la agroindustria instalada en la zona, despliegan una diversidad de respuestas o estrategias de producción, de comercialización y de innovación, que constituyen caminos de modernización o de persistencia de sus formas habituales de producir o comercializar. Postulamos que estas estrategias no constituyen meras respuestas pasivas frente a los estímulos contextuales, sino que los agentes productivos locales tienen ciertos márgenes de maniobra para decidir los cursos de acción a tomar, produciéndose de ese modo una relación dinámica entre influencias globales y territorios, actividades y actores locales, que dan como resultado situaciones particulares de inclusión y exclusión de los circuitos de modernización, especificidades que responden a condiciones agroecológicas, históricas, sociales y culturales propias de cada territorio. No se puede desconocer; sin embargo, que al mismo tiempo se evidencian tendencias generales que se advierten incluso a escala nacional y mundial. II. Aspectos conceptuales y metodología a) Algunas precisiones conceptuales: viejos temas, nuevas realidades El modelo de desarrollo implementado en Chile en las últimas décadas se basa en una economía abierta, dentro de un marco regulador del estado respecto a las políticas macroeconómicas y de comercio exterior y a las políticas públicas orientadas a asegurar una distribución más equitativa del crecimiento que el país va alcanzando. En general, se constata que el país ha crecido en forma sostenida en los últimos veinte años y junto con ello, en especial a partir de 1990, se observa un mejoramiento en las condiciones de vida de la población, lo que se refleja en una sostenida disminución de la pobreza, en el elevamiento de los niveles educacionales, mayor acceso de los hogares a equipamiento y servicios básicos, e incluso en las percepciones de la población (INE 1992,2002; CASEN 1990, 2006, PNUD, 2002).

5 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 15 No obstante, estos procesos de apertura y globalización tienen un impacto desigual en distintos territorios y segmentos de la población, provocando o acentuando a menudo desigualdades territoriales y sociales preexistentes. En efecto, producto del nuevo posicionamiento internacional del país y del proceso de modernización general de la sociedad, el sector rural está experimentando cambios significativos que han alterado la realidad rural tradicional, la vida cotidiana en el campo y las representaciones sociales de los habitantes rurales. En esta perspectiva, la ruralidad como fue definida tradicionalmente no corresponde a la que se observa hoy; es más heterogénea, diversa, compleja y multidimensional que la del pasado, incluso reciente. En las reestructuraciones rurales en Chile se pueden reconocer tendencias globales similares a las que presenta América Latina en su conjunto: disminuye la población ocupada en la agricultura, cambiando el perfil ocupacional rural, aumentando la incorporación de la mujer al mercado laboral y la ocupación rural no agrícola; se rompe la tradicional asociación entre lo agropecuario y lo rural, siendo hoy más semejantes que ayer las expectativas y estilos de vida entre habitantes rurales y urbanos. Adicionalmente se transforman los patrones culturales tradicionales y las exigencias de calidad, incluidas las de sostenibilidad medio ambiental, interpelan a todas las etapas del proceso productivo. Sin embargo, también muestra diferencias con las tendencias a nivel latinoamericano, en tanto en Chile la pobreza rural ha disminuido a menos de la mitad en los últimos quince años, junto a un notorio mejoramiento de la infraestructura de servicios y de vivienda y un fuerte aumento de la escolaridad promedio 3. Una de las premisas bajo la cual se desarrolla el estudio que aquí presentamos, es que las tendencias modernizadoras, al entrelazarse con las condiciones locales, van generando escenarios diversos y heterogéneos a nivel local, aunque al mismo tiempo hay patrones convergentes con otros territorios en la misma provincia y en el país, e incluso a escala latinoamericana. Frente a las fuerzas globales de modernización, los productores locales, aún los pequeños, tienen abiertas opciones y, por tanto, de hecho desarrollan estrategias diferentes, dependiendo de cómo ellos interpreten y acojan estos códigos modernizadores en sus decisiones productivas. En este sentido, los agentes locales disponen de 3 Según los datos entregados recientemente por la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, CASEN 2006, por primera vez la pobreza rural es menor que la urbana en el país. Hay que tomar en cuenta, sin embargo, que en ello puede influir no sólo el mejoramiento de los ingresos en los sectores rurales, sino también procesos migratorios de población rural pobre a sectores urbanos comunales. Será interesante abordar este análisis una vez que estén disponibles los datos desagregados por provincias y comunas.

6 16 María Julia Fawaz Yissi algún margen de maniobra frente a las tendencias globales para construir socialmente estrategias que les permitan perseguir sus propios intereses y llevar a cabo sus proyectos. Por lo tanto, las respuestas y estrategias de los actores locales reflejan una relativa autonomía frente a las tendencias modernizadoras globales, dado que ellas no son totalmente impuestas desde arriba, sino que existen espacios para reinterpretarlas y adaptarlas, e incluso para rechazarlas o combatirlas, como ha quedado de manifiesto en movimientos sociales recientes en América Latina. (LONG, 1999; LLAMBÍ, 1998; FAWAZ y SILVA, 2005). En nuestro país, la incorporación de innovaciones en la pequeña producción agrícola ha sido analizada tradicionalmente desde la perspectiva de los ritmos, obstáculos y facilitadores de la innovación según ciertas características estructurales de los productores. Por otra parte, desde los trabajos de Chayanov, diversos estudios caracterizaron las estrategias de los productores pequeños desde la perspectiva de la economía familiar campesina, apuntando a demostrar que la racionalidad del pequeño productor es distinta al de un empresario agrícola o a la lógica de la producción capitalista, por estar muy vinculada al sustento de la familia y a la reproducción de la unidad productiva. (COX, 1989; FAWAZ, 1985; CERECEDA 1995). Esto condicionaba la estructura del uso del suelo, la combinación tecnológica, la forma y ritmo de la comercialización del excedente, las actividades extraprediales, etc., configurando estrategias productivas basadas en componentes como el autoconsumo, una estructura productiva diversificada, no especializada, y una forma particular de vinculación de la unidad productiva y de los miembros de la familia al mercado de productos y al mercado laboral. A nuestro juicio, en la actualidad y como efecto de la globalización y de políticas de modernización, aunque persisten lógicas de autoconsumo, se aprecia un comportamiento más heterogéneo en la pequeña producción agrícola y un segmento creciente de pequeños productores que orientan sus decisiones por lógicas de mercado y asumen un grado mayor de especialización. De este modo, se ha ido generando una suerte de dualidad de productores, en la que crecientemente los criterios diferenciadores son, no tanto el tamaño, sino que los recursos productivos, la capacidad de gestión, incluida la capacidad de capturar los instrumentos de fomento productivo del estado, la asociatividad y el capital social que posean o puedan generar; el acceso a financiamiento, a nuevas tecnologías y a la información, en tanto factores que pueden mejorar su competitividad y consecuentemente su inserción en los nuevos escenarios. Como consecuencia de lo anterior, algunos productores se incorporan a circuitos de modernización y otros quedan excluidos, llegando eventualmente a la migración forzada o a la asalarización total, observándose también trayectorias laborales intermedias, que generalmente incluyen

7 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 17 pluriactividad. (KAY, 2005; SCHEJTMAN y BERDEGUÉ, 2004). Estas transformaciones productivas generan asimismo, ajustes en las estructuras sociales del campo; un ejemplo de ello son las nuevas lógicas con que operan la familia rural y los sistemas de sexo-género (FAWAZ J. y SOTO P., 2007; VALDÉS X. y ARAÚJO, 1999) b) Metodología La investigación de la cual es producto este artículo está orientada por tres objetivos centrales. En primer término, caracterizar la nueva ruralidad que emerge en el país en el marco de los procesos de globalización y modernización general de la sociedad. En segundo lugar, identificar y analizar las estrategias productivas y de innovación que los actores despliegan frente a los nuevos contextos nacionales e internacionales y los factores asociados a tales estrategias. Finalmente, estudiar el impacto que estos procesos están teniendo en la calidad de vida de la población rural, generando además una metodología para medir calidad de vida en sectores rurales. Este artículo da cuenta del segundo de los objetivos indicados, apuntando a responder preguntas como las siguientes: frente al nuevo contexto, qué transformaciones productivas, técnicas, de vinculación a los mercados, están ocurriendo en una provincia como Ñuble, de alta ruralidad, de mayor pobreza que el promedio del país, con una alta concentración de pequeños productores y que históricamente ha basado su desarrollo rural en una agricultura de corte tradicional?; qué estrategias despliegan los pequeños productores y qué tipo de agricultores adoptan innovaciones y se incorporan a procesos de modernización y cuáles persisten en estrategias más tradicionales?; qué factores se asocian a estrategias innovadoras y cuáles a aquellas más tradicionales?. Finalmente, constituyen las nuevas estrategias productivas caminos de mayor vulnerabilidad o de mayor viabilidad para los pequeños productores locales? En la provincia bajo estudio, como en el sector rural nacional y latinoamericano, se han ido configurando espacios rurales heterogéneos y estrategias productivas diferenciadas, no sólo entre estratos de productores, sino que incluso dentro de los propios pequeños productores. Diferentes factores, tanto globales como locales y personales, contribuyen a configurar esta nueva realidad rural, puesto que al entrelazarse las fuerzas e influencias globales con las condiciones agroecológicas, comunitarias y con la vida individual, se generan a nivel local nuevas realidades y significaciones que establecen diferencias sustanciales con la realidad tradicionalmente asociada al sector rural, pero que al mismo tiempo posibilitan continuidades e imbricaciones con

8 18 María Julia Fawaz Yissi ella. Hipotetizamos aquí que encontraremos entre los pequeños productores estrategias productivas de corte tradicional, incluso con componentes importantes de autoconsumo, como también estrategias innovadoras en lo productivo, en lo tecnológico y/o en la forma de comercializar, dependiendo de factores como los mencionados. A partir de las solas estadísticas disponibles no resulta fácil identificar lo que está ocurriendo a nivel local con precisión, por cuanto el último censo agropecuario data de 1997, habiéndose profundizado la apertura del país y las transformaciones consecuentes precisamente en las dos últimas décadas 4. No obstante lo anterior, el VI Censo agropecuario de 1997 ya mostró que la ruralidad tradicional se estaba transformando de manera importante en su estructura productiva, lo que ha ido siendo corroborado para otros ámbitos de la vida rural por el Censo de Población y Vivienda de 2002 y mediciones como la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN), que se realiza periódicamente 5. Por lo tanto, nos aproximamos al estudio de las estrategias productivas de nuestra población objetivo los pequeños productores utilizando como base el VI Censo Agropecuario de 1997, complementándolo con estadísticas periódicas e informes regionales, con entrevistas a funcionarios de la institucionalidad pública sectorial, además de una encuesta a una muestra de productores pequeños de la provincia de Ñuble y entrevistas en profundidad a algunos casos escogidos entre ellos. Para propósitos de la encuesta, se seleccionaron tres comunas, pertenecientes a cada uno de los tres territorios de planificación que se han estructurado en la provincia y en las cuales se aprecian tendencias modernizadoras en la actividad silvoagropecuaria producto de la implementación de programas de fomento productivo impulsados por el Estado, los municipios y empresas agroindustriales relevantes. La elección de las comunas obedeció por tanto a criterios de localización geográfica, desarrollo de programas de fomento productivo y gestión municipal, siendo seleccionadas Ranquil, que se ubica en el territorio denominado Secano Interior y Costero, El Carmen, del territorio Canal Laja-Diguillín, y Coihueco, que se encuentra en el territorio La Punilla. La muestra dentro de cada comuna se estableció en función de distribución geográfica dentro de subáreas homogéneas y selección en terreno de un 4 En el mes de mayo de 2007 finalizó la recolección de datos para el VII Censo Agropecuario y Forestal, y está en este momento en proceso de digitalización. 5 Desde 1990 la encuesta CASEN se realizó cada dos años, luego en 2000, 2003 y El organismo a cargo de este instrumento es el Ministerio de Planificación, MIDEPLAN, responsable también de la mayor parte de las políticas sociales para la superación de la pobreza.

9 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 19 número de productores que garantizara la representación de las diferentes situaciones o estrategias productivas, para lo cual contamos con la colaboración de técnicos de apoyo de los programas de fomento productivo de los municipios involucrados, que actuaron como informantes calificados. La encuesta se aplicó así a 132 productores agrícolas. Para el análisis de los datos, aún en curso en algunas dimensiones, se utiliza el software específico SPSS. Por su parte, las entrevistas a casos intencionalmente seleccionados, fueron grabadas, reproducidas y analizadas a partir de una matriz conceptual. III. Resultados - Del área del estudio La provincia de Ñuble, Región del Bío-Bío, se ubica en la zona centro sur de Chile (Figura 1), y constituye la provincia de mayor ruralidad en una región predominantemente urbana y con fuerte presencia en el país. Ñuble ha experimentado en las dos últimas décadas transformaciones que siguen las tendencias descritas para el país en su conjunto, evidenciándose una nueva ruralidad con sus propias especificidades regionales y locales. Concordante con su importante componente de población rural, esta provincia tiene altos porcentajes de pobreza, mayores al promedio de la región y del país, aunque la diferencia con los sectores urbanos se ha ido atenuando en el último quinquenio. Adicionalmente, presenta un bajo dinamismo demográfico, habiendo crecido su población muy por debajo de la región y del país en la última década, que ya constituyen una situación de crecimiento demográfico bastante bajo dentro del contexto latinoamericano (Tabla 1). En relación a la diversidad socioproductiva, la provincia concentra explotaciones, predominando ampliamente los pequeños productores. En efecto, en Ñuble existen aproximadamente pequeños productores, que representan el 84,5% del total de las explotaciones de la provincia, los que ocupan menos del 40% de la superficie de las explotaciones 6 (Tabla 2). 6 En Chile, la pequeña agricultura alcanza a explotaciones según el Censo Agropecuario de Según cifras de la Oficina de Estudios del Ministerio de Agricultura (ODEPA), aproximadamente de ellos mantienen prácticas cercanas a la subsistencia, con bajo potencial de desarrollo sustentado en lo puramente agropecuario, ya sea por el tamaño insuficiente y/o por problemas de inversión o tecnología. Este segmento fue calificado como pequeños productores de subsistencia.

10 20 María Julia Fawaz Yissi Figura 1 Localización de la Provincia de Ñuble y Región del Bío-Bío Fuente: Elaborado con el profesor Christian Loyola, UBB, a partir de la Base Cartográfica del INE (Instituto Nacional de Estadísticas). Por otra parte, pequeños productores muestran rasgos de tipo empresarial, entendido como la capacidad de dar respuesta a los desafíos actuales, con rendimientos aceptables y un importante aporte a la producción nacional en determinados rubros. Su potencial agroproductivo les permitiría generar una producción para subsistir en base a su actividad agropecuaria, siendo catalogados como pequeños productores empresariales.

11 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 21 Tabla 1 Características sociodemográficas de la provincia de Ñuble, región y país Provincia Región País Población total (Censo 2002) Tasa de crecimiento intercensal ,5% 7,3% 12% Población urbana 65,2% 82% 86,6% Población rural 35% 18% 13,4% Pobreza (Casen 2006) 22% 20,7% 13,7% Indigencia (Casen 2006) 5,7% 5,2% 3,2% Analfabetismo 8,4% 6,3% 4,0% Promedio escolaridad (Casen 2003) 8,7 9,5 10,2 Fuente: Elaborado en base a los Censos de Población 1992 y 2002 y de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, CASEN, 2003 y Tabla 2 Número y superficie de las explotaciones agropecuarias* Prov. Ñuble Región del Bío-Bío Ñuble/Región Pequeños productores % Superf. ocupada ,8 Medianos productores % Superf. ocupada ,7 Grandes productores % ,2 Total ,60% Superf. Total explotaciones ,1 Fuente: ODEPA y Censo Nacional Agropecuario, INE * No se incluye explotaciones sin actividad y sin clasificar. - Estrategias productivas y nueva ruralidad en Ñuble La modernización de la sociedad rural se expresa en la provincia de Ñuble, en primer término, en una mayor integración y conectividad entre los distintos puntos de la provincia y entre el mundo rural y el urbano, a través del mejoramiento vial y de las comunicaciones, especialmente la telefonía rural y la red móvil. Los hogares rurales, por su parte, han mejorado sustancialmente

12 22 María Julia Fawaz Yissi su equipamiento y su acceso a la información, producto del casi total acceso a la electrificación y a un mejoramiento significativo de la disponibilidad de servicios básicos. La pobreza ha disminuido notoriamente en los últimos cinco años y ha aumentado la escolaridad de la población. (Censo de Población, 2002; CASEN 2000 y 2006). Todo esto significa que se acrecientan las vinculaciones entre sectores urbanos y rurales, con mayores convergencias e intercambios; sin embargo, no se logran revertir los procesos migratorios y la población rural sigue decreciendo, en especial la población más joven. El perfil ocupacional también se ha modificado, en tanto disminuye la población ocupada en la agricultura y crece la ocupación rural no agrícola, aumentando también la incorporación de la mujer rural al mercado laboral. En efecto, la rama silvoagropecuaria es la que más puestos de trabajo perdió en la última década, reflejando muy probablemente mejoramientos tecnológicos, procesos migratorios e incremento del empleo rural no agrícola. Aún así, dentro de la provincia de Ñuble, es la rama que más aporta a la generación de empleos, aunque la oferta de empleo en la actualidad se acrecienta en los servicios personales y comerciales, en la industria y la construcción y decrece en las actividades agropecuarias. El sector silvoagropecuario provincial es heterogéneo. La estructura productiva se ha basado históricamente en cultivos anuales, forrajeras, pradera natural, viñas de cepas tradicionales e incipientes plantaciones forestales. En la última década experimenta un tránsito desde una agricultura más tradicional y extensiva a una más intensiva y dinámica, reestructuración orientada en gran medida a dar respuesta a las nuevas condiciones de mercado. En términos generales, se aprecian transformaciones orientadas a la consolidación de rubros intensivos, como hortalizas y frutales, que crecen en más de un 100% en la última década, lo que se acentúa en la actualidad, disminución de la superficie destinada a cultivos anuales, acompañada de mejoramientos significativos en los rendimientos, crecimiento de las agroindustrias localizadas en la región y particularmente en Ñuble, incremento significativo de las plantaciones forestales, emergencia de nuevos rubros intensivos, como flores, semillas y bulbos y, en forma generalizada, mejoramientos tecnológicos, en particular riego tecnificado. El estado y los municipios han jugado un rol importante en este proceso de modernización rural, a través de su activo rol en la identificación de nuevas oportunidades de negocios y en el apoyo, a través de numerosos instrumentos, al desarrollo productivo y social y a la internacionalización de las economías rurales. En efecto, las políticas públicas hacia esta rama de la economía están encaminadas a dos propósitos centrales: disminuir la pobreza rural y apoyar la internacionalización de las economías rurales, incluyéndose instrumentos para todos los segmentos de productores.

13 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 23 La agroindustria, por su parte, traslada al sector primario los requerimientos de calidad a los que ellas mismas están sometidas, y en este sentido contribuyen a la modernización del sector. Dentro de ellas, juega un rol importante el sistema de agricultura de contrato, en tanto proporciona seguridad de precio y mercado en el momento de tomar la decisión de sembrar, aunque restringe libertad al momento de vender la cosecha. (Figura 2). Figura 2 Ñuble. Estructura productiva productor grande Fuente: Elaboración propia en base a último Censo Agropecuario Estas transformaciones sin embargo, no son homogéneas y se constata que las estrategias productivas son diferentes en los distintos estratos de productores. En efecto, al estudiar la estructura productiva de los productores de Ñuble, constatamos que los grandes y medianos productores orientan sus decisiones principalmente por capacidad de uso de los suelos, rentabilidad relativa de los cultivos y oportunidades de mercado a futuro. Al respecto, es interesante hacer notar que en lo que va corrido de la década de 2000, el punto más bajo en cuanto a superficie destinada a cultivos anuales, ha sido la temporada , explicado en gran medida por el comportamiento del trigo y avena, rubros que en conjunto representan alrededor del 70% de los cultivos anuales de esta región y que se concentran en la actualidad principalmente en grandes y medianos productores. En la temporada ; sin embargo, se observa ya una recuperación en la superficie sembrada, estimada en aproximadamente un 10%, como respuesta a aumentos internacionales de precio por disminución de los stocks mundiales y una alta demanda para la elaboración de biocombustibles Consecuentemente, los precios del trigo y de la avena en el mercado nacional también han experimentado alzas significativas. Y el aumento de la superficie sembrada muestra la rápida reacción de

14 24 María Julia Fawaz Yissi este segmento de productores frente a las condiciones de mercado. (Secretaría Regional Ministerial de Agricultura, 2007). A diferencia de lo anterior, las explotaciones pequeñas muestran una estructura productiva diversificada, con menor especialización que en el caso de los grandes y medianos agricultores y que al mismo tiempo han ido abandonando cultivos típicos de la pequeña producción, como el trigo. Las innovaciones que evidencian reflejan en medida importante las líneas de los programas de fomento productivo llevados a cabo por la institucionalidad pública, en especial en lo que se refiere a incorporación de nuevos rubros con ventajas para el mercado internacional, o en la adopción de tecnologías como el riego. (FAWAZ y SILVA, 2005) (Figura 3). Figura 3 Ñuble. Estructura productiva pequeño productor Fuente: Elaborado en base a último Censo Agropecuario, A partir de lo señalado, se constata que los pequeños productores son menos homogéneos que en el pasado, aún si consideramos un pasado cercano. A fines de la década de 1980, lo que se denominaba en Chile pequeña agricultura o agricultura campesina se concebía como una forma de producción cuyos rasgos característicos empíricamente podían ser perfilados con nitidez, destacando entre ellos el uso preponderante de mano de obra familiar, la limitada disponibilidad de capital y tecnología y las relaciones de subordinación con los mercados. Se agregaban también como componentes significativos, el desarrollo de estrategias de producción guiadas por una preocupación extrema por la supervivencia, lo que explicaba su aversión al riesgo y al cambio, y la presencia casi universal de rubros como el trigo, sin importar la eficiencia productiva y la rentabilidad. Se consideraba que de

15 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 25 acuerdo a lo anterior, el pequeño productor campesino, más que un negocio, manejaba un hogar. (WOLF, 1978; FAWAZ y RIVERA, 1985; ECHENIQUE y ROLANDO, 1989; CERECEDA, 1995). Superada la tesis del dualismo estructural rural/ urbano, por una parte, y economía campesina/agricultura capitalista, por otra, ancladas en la idea de un inmovilismo de la sociedad rural frente a la urbana, y de la existencia de lógicas productivas diferentes y paralelas de los pequeños productores y los agricultores capitalizados, se han ido construyendo otras aproximaciones para caracterizar la pequeña producción en un contexto socioeconómico global y abierto, que impacta todos los sectores, incluida la pequeña agricultura y su forma de producción. Reconocemos así una diversidad de situaciones de pequeña producción: segmentos de pequeños productores que realizan procesos de innovación inéditos, coexistiendo con una agricultura pequeña muy poco capitalizada y cercana a la producción de subsistencia. Esta diversidad trasciende el tamaño del predio y tiene que ver con ciertas características personales (educación y edad), con recursos productivos (calidad de suelo, disponibilidad de riego, acceso a capital), capacidad de gestión y de asociatividad, que facilita el acceso a la información, a los instrumentos de fomento del estado y a la vinculación con redes locales ligadas a los municipios. De acuerdo a nuestro estudio, los pequeños agricultores combinan en sus estrategias productivas tres componentes, en proporciones diferentes: - Preocupación por la reproducción de la unidad productiva, persistiendo parcialmente una lógica ligada al autoconsumo. - Incorporación de innovaciones, vinculadas a incentivos de los programas de fomento productivo de los organismos públicos y municipios, que les permite acceso a recursos de capital y tecnología. - Empleo extrapredial y pluriactividad, lo que no constituye un componente nuevo en la realidad de la pequeña producción agrícola, pero que se amplía y asume nuevas características, incorporándose también crecientemente la mujer rural al mercado laboral. Cuando predomina el primero de estos componentes hemos considerado que se configura una estrategia productiva tradicional: centrada en lo que tradicionalmente se ha hecho y/o con incorporación de algunas innovaciones técnicas en sus actividades agropecuarias tradicionales, generalmente no intensivas en capital. Se combina también con empleo extrapredial, agrícola o no, que se constituye en la actividad laboral principal y genera la mayor parte del ingreso. El trabajo predial se apoya con mano de obra familiar no remunerada, cuya disponibilidad disminuye. Si predomina el segundo de los componentes mencionados, se estructura una estrategia productiva de carác-

16 26 María Julia Fawaz Yissi ter empresarial: el productor innova y moderniza la actividad predial, principalmente a través de una combinación de instrumentos del estado, orientados a modernizar la actividad predial, y que apoyan la inclusión de nuevos rubros, variedades o tecnologías que pongan al productor en condiciones de responder a los requerimientos de los consumidores del mercado nacional y de mercados externos. Introduce así nuevos rubros intensivos, principalmente hortofrutícolas (que presentan ventajas para los productores pequeños), asociados a infraestructura de riego; asociada a este tipo de estrategia, se advierte un mejoramiento significativo en el manejo y rendimientos de aquellos rubros tradicionales que aún son rentables para la pequeña agricultura. No obstante, se intenta mantener una estructura productiva diversificada, lo que revela que los productores sacan lecciones de experiencias de especialización poco exitosas que han puesto en peligro la reproducción de la unidad productiva campesina. Se combina también con empleo extrapredial agrícola o no agrícola, pero que constituye un complemento temporal a la actividad central del predio. A partir de lo anterior, hemos distinguido dos categorías de pequeños productores en nuestro análisis: a) Pequeños productores tradicionales y de subsistencia, que constituyeron casi el 40% de los productores entrevistados. b) Pequeños productores innovadores, que alcanzan al 60% de los productores entrevistados. Figura 4 Ñuble. Estructura productiva pequeño productor subsistencia Fuente: Elaborado en base al Censo Agropecuario,

17 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 27 a) Pequeños productores tradicionales y de subsistencia. Se caracterizan por ser pequeños propietarios y, en menor medida medieros, que mantienen una estructura productiva tradicional por cuanto no han incorporado nuevos rubros ni nuevas tecnologías que signifiquen una transformación sustancial en su manera de producir. Tienen limitado capital y dotación de animales, escaso acceso a crédito, siendo principalmente apoyados por la asistencia técnica y subsidios de los Programas de Desarrollo Local (PRODESAL), que son instrumentos de los organismos del Estado, gestionados por los municipios, para apoyar a la pequeña producción que no tiene potencialidades reales de viabilidad económica. Dado que no tienen un rubro principal de especialización significativa y tampoco un potencial de sustentabilidad en sus negocios, difícilmente tendrán la posibilidad de acceder a programas más especializados de los organismos públicos, que son los mayoritarios, que se orientan a mejorar la competitividad de las economías campesinas y lograr que puedan aprovechar las oportunidades del nuevo posicionamiento internacional del país. Este tipo de pequeño productor predomina en las áreas de baja calidad de los suelos, como el secano interior y el secano precordillerano, puesto que se expresan en esos casos limitaciones para la actividad agropecuaria de tipo topográficos, derivadas de pendientes, capacidad de uso de los suelos y disponibilidad de riego, como también factores de carácter organizacional, tecnológico, económico y de gestión. (REBOLLEDO, FAWAZ y OLAVE, 2007). Dentro de este segmento existe un grupo propiamente de autoconsumo o subsistencia, los que son menos numerosos que en el pasado. En general, se trata de trabajadores sin tierras, que poseen entre 0,5 y una hectárea y cuya actividad económica principal es de carácter asalariado, agrícola, forestal y/o rural no agrícola, o realiza medierías en lugares aledaños a su vivienda. Su sitio o pequeña extensión de terreno la dedican a crianza menor, huerta de autoconsumo o pequeños cultivos de hortalizas. Paulatinamente se van transformando en pobladores rurales y perdiendo su categoría de productor agropecuario, aunque manteniendo su residencia rural. En general, no reciben asistencia técnica ni apoyo financiero para su actividad agrícola; la actividad fuera del predio es la principal, en tanto les genera la mayor parte de su ingreso. a) Pequeños productores innovadores o de tipo empresarial. Son pequeños productores, generalmente propietarios, que son capaces de sustentarse en base a la actividad silvoagropecuaria, o con una actividad laboral fuera del predio complementaria, pero secundaria. Siempre en base a programas de fomento productivo de los municipios o de organismos del Estado, han ido incorporando innovaciones (nuevos rubros, nuevas tecnologías, riego tecnificado, agricultura de contrato), y tienen a lo menos un rubro principal innovador que los incorpora a organizaciones asociativas de productores para

18 28 María Julia Fawaz Yissi capacitación, capturas tecnológicas y/o comercialización. Están orientados al mercado nacional o externo, lo que se refleja incluso en su lenguaje, y con tal objeto acceden a instrumentos del Estado y se vinculan a agroindustrias y a agricultura de contrato. Figura 5 Ñuble. estructura productiva pequeño empresarial Fuente: Construido en base al Censo Agropecuario 1997, INE. Casi la mitad de los pequeños productores innovadores combina su actividad predial con trabajo extrapredial. En efecto, el 48% de los productores de esta categoría entrevistados en nuestro estudio, señaló realizar otras actividades, pero que no llegaban a constituirse en la más importante; la actividad predial les proporciona seguridad y un monto relativamente importante de dinero en algunas épocas del año; de las actividades laborales complementarias obtienen el dinero que periódicamente necesitan para enfrentar gastos cotidianos que, junto con la modernización, se han incrementado para la población rural 7. para el 18 y para Navidad y Año Nuevo gano plata con mis animales, me deja su buena plata, pero no me asegura para vivir todo el año. Además que se gasta harto en la engorda. Y la carnicería como es mía, sé la platita que me tiene que dar al mes, con eso mantengo rebien 7 En efecto, el acceso casi universal a electrificación significa que hay cuentas de luz que pagar, aunque también se han establecido algunos subsidios para la población más pobre; la mayor escolaridad y el mejoramiento de la educación de los jóvenes con respecto a sus padres, significa que hay que apoyar estudios de nivel superior e incluso universitario, para lo cual los estudiantes deben establecerse en sectores urbanos.

19 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 29 a mi familia. (Don Luis, pequeño productor especializado en ganadería, que se ha instalado con una carnicería) 8. Muchos de los productores han tenido que buscar una segunda ocupación, generalmente no agrícola, para mejorar la calidad de vida de la familia y responder a las mayores expectativas que se despiertan en la sociedad actual, mucho más si la mujer no trabaja remuneradamente. Los jóvenes tienen expectativas de lograr niveles de educación superiores a las que tuvieron sus padres y las familias están dispuestas a hacer esfuerzos para lograrlo, aunque la mayor educación no sólo significa más gastos, sino también a menudo pérdida de identidad con el campo y trayectorias laborales urbanas, lo que implica cambiar estrategias y proyectos familiares. tengo que mantener a mi familia, soy el único que gana, no puedo dejar ninguna de mis dos pegas. Claro que una me da seguridad económica, la otra que son mis hortalizas, me permite pagarle al tiro la U a mi hijo, lo bueno que tiene crédito, así no es tanta plata. (Don Gabriel, que además de productor de hortalizas es chofer de ambulancias) 9. mis dos hijos están en la enseñanza media, si les doy plata me ayudan con la frambuesa, pero más les gusta ir al molino. Y por lo visto no van a estudiar nada de agrícola, quieren ser periodistas e ingenieros, no he podido hacer que quieran algo del campo. (Don Esteban, productor en el rubro frambuesa y además molinero). Los productores que pueden dedicarse sólo al trabajo del predio son de edades superiores al promedio, tienen una mayor educación o bien tienen un tamaño o una calidad de suelo que les permite incorporar rubros innovadores en una escala que les genera los ingresos necesarios para subsistir de su sola actividad predial. Estas nuevas estrategias de incorporación de cultivos intensivos tienen como contraparte la necesidad de contratar mano de obra permanente o estacional para abordar el trabajo que requiere y que remplace la tradicional mano de obra familiar no remunerada. También se requiere asesoría profesional en la nueva agricultura, dado que se trata de rubros no tradicionales en la provincia, por lo que no resultan conocidos para el agricultor, y que involucran 8 El 18 se refiere al 18 de septiembre, día en que se conmemora la Independencia de Chile, una de las celebraciones más populares en el país junto al Año Nuevo, y durante la cual se realizan varias fiestas en los sectores rurales. Rebien significa muy bien, es decir, la plata dinero le alcanza para solventar los gastos cotidianos de su familia. 9 Pegas, término coloquial para trabajo ; la U término coloquial para universidad; crédito, se refiere al crédito solidario que se otorga por el Estado, a través de las universidades, a los estudiantes de los quintiles más pobres de la población, el cual debe ser pagado en un cierto número de cuotas, una vez que el estudiante se recibe y haya trabajado durante un año.

20 30 María Julia Fawaz Yissi inversiones mayores a las tradicionalmente asumidas por los pequeños productores, hechas generalmente con crédito de organismos del Estado, los que deben servir con los intereses correspondientes. La asesoría especializada, recibida en forma asociativa es además un requisito de los créditos otorgados por los programas de la institucionalidad pública para rubros innovadores, y de hecho un 63% de los productores participa en alguna organización de esta naturaleza, y un 25% paga por la asistencia técnica que recibe. Y como dice uno de los productores entrevistados, no sale barato pagarle a los profesionales. esto de que mis hijos no estén trabajando conmigo en el campo es un gasto para mí, porque tengo que buscar gente que me quiera trabajar, pero cobran tan caro, que a veces salgo perdiendo. (Don Julián, productor de frambuesas, con trabajo complementario como comerciante de un pequeño almacén). Ya se cortó la tradición de la familia, yo creo que cuando me enferme voy a tener que vender las hectáreas que tengo, es un pedacito, pero me daría una buena plata para mi vejez Mis hijos ya no tienen nada que ver con el campo, es una pena, pero los apoyo en el camino que están tomando. (Don Francisco, productor ganadero y complementariamente trabaja como mecánico). Los pequeños productores, aún los innovadores, en general no tienen la capacidad para acoplarse independientemente al proceso de modernización agrícola y apertura comercial del país, en tanto significan circuitos de comercialización más exigentes, como sí es el caso de los medianos y grandes productores, quienes utilizan ampliamente los programas e instrumentos disponibles del Estado, potenciando así sus vínculos con los organismos públicos. En ese sentido, las estrategias innovadoras de los pequeños productores están institucionalmente acopladas y experimentan por tanto, los vaivenes, no sólo de los mercados internacionales, sino también de la definición de programas y políticas de los organismos del Estado y de los municipios. A modo de conclusiones En las transformaciones experimentadas por el sector rural de Ñuble se pueden reconocer varias tendencias globales similares a las que presenta América Latina y el país en su conjunto, mostrando al mismo tiempo especificidades que dan cuenta de la heterogeneidad que hoy caracteriza a este sector. En primer término, se puede afirmar que a pesar del fuerte proceso de urbanización que caracteriza a la región del Bío-Bío, de la que forma parte Ñuble, de las reestructuraciones descritas y de la pérdida de población rural que sigue golpeando a la provincia, no hay duda que la actividad

21 Globalización, reestructuración productiva y nuevas estrategias de los pequeños productores 31 silvoagropecuaria persiste como la principal actividad económica de esta provincia, constituyendo además el eje principal sobre el que se construye y se articula el discurso del desarrollo provincial y local. Por otra parte, el sector rural de la provincia, aunque aún muestra rezagos con respecto al sector urbano en escolaridad, pobreza, niveles de ingreso y calidad de vida, ha experimentado mejoramientos sustanciales en todas estas dimensiones. En segundo lugar, hay que destacar que la agricultura de Ñuble muestra reestructuraciones importantes en las últimas dos décadas, que van en el sentido de una modernización de la actividad para responder a las mayores exigencias que plantea la apertura del país y mercados crecientemente exigentes desde el punto de vista de calidad, inocuidad y respeto al medioambiente. En esta perspectiva, los productores agrícolas experimentan los efectos, tanto positivos como negativos, de la globalización y de las nuevas condiciones internacionales del país; frente a estas fuerzas de modernización tienen distintas respuestas y estrategias, generándose de este modo nuevos parámetros de diferenciación al interior de las localidades rurales, que no han podido ser resueltos por las políticas implementadas hasta ahora y aparecen como desafíos para un desarrollo local sostenible y no excluyente. En esta perspectiva, se puede afirmar que, a pesar del positivo avance que muestran los indicadores de crecimiento del sector agropecuario del país y de los numerosos instrumentos públicos orientados a apoyar la actividad sectorial, las ventajas de este crecimiento no se distribuyen equitativamente, resultando territorios que se han visto favorecidos, se han fortalecido y han aprovechado las oportunidades del mercado mundial, en tanto otros han experimentado esta globalización como una amenaza. Factores ligados a condiciones agroecológicas aparecen asociados a esta heterogeneidad y desigualdad, muy relevantes en tanto condicionan potencialidades y alternativas productivas y, de alguna manera, la dirección del desarrollo local. Estos factores a menudo fueron minimizados, pero hoy recuperan su importancia de la mano de la perspectiva territorial del desarrollo rural, concepción que trasciende una visión estrecha del territorio, para considerarlo tanto un espacio físico y geográfico como una construcción social. Desde esta visión, entonces, reconocemos la existencia de otras variables que juegan dentro de los distintos territorios, como características personales educación, edad, el acceso oportuno a la información, la capacidad de vinculación a agroindustrias y a mercados, el capital social y las estrategias laborales familiares, que inducen dinámicas productivas distintas y hacen la diferencia entre un tipo de productor y otro. En tercer lugar, los productores muestran una heterogeneidad de estrategias productivas frente a las nuevas condiciones en las que se desenvuelven.